Home Propiedades Estudios Testimoniales
Nivel 1
Nivel 2
Nivel 3

Elaboración

 

La planta del té rojo es una planta perenne. Pero, aunque tiene hojas durante todo el año, su recolección se concentra entre la primavera y el otoño. Esta recolección se puede hacer manual o mecánicamente.

Se suele considerar que la calidad del té es mayor cuanto mayor sea la altitud de la plantación. Así mismo, se suelen preferir los brotes y las hojas de los extremos de los tallos. Una vez recogidas, la calidad se determina de esta manera: en primer lugar las hojas enteras, después las rotas, y por último las hojas pulverizadas. Éstas últimas suelen ser las destinadas a la venta en bolsitas. Además, se considera mucho más valiosa la recolección a mano, ya que la mecánica inevitablemente rompe las hojas, empeorando la calidad del té obtenido.

Una vez recogidas, las hojas comienzan a sufrir un proceso de fermentación que va cambiando su color y propiedades. Las hojas completamente fermentadas adquieren un color oscuro y dan lugar al té negro. Mediante un proceso de calentamiento de las hojas se puede evitar el proceso de oxidación, Logrando un té no fermentado que es el té verde. Sin embargo, las hojas de más pureza, que no han fermentado ni necesitan del retardo artificial de su fermentación, son los brotes recogidos antes de que se abra la hoja, y de los que se obtiene el té blanco. Se dice que los brotes de mayor calidad son los recogidos antes del amanecer.

La elaboración del té rojo se encuentra a medio camino entre la del verde y la del negro, después de un proceso de maduración sus hojas grandes son comprimidas y se almacenan durante años en condiciones muy concretas, aunque no se ha revelado su secreto se sabe que se almacena en cavernas donde se guarda en barricas durante mas de 30 años.

 

 

Esta página está optimizada para Internet Explorer 5.0 o superior. Resolución mínima 800 x 600.
Todos los derechos reservados 2006